¿Por Qué Ve Mis Historias Pero No Me Habla? La Verdad Que Te Estás Negando a Ver
POR YANNA CAMILO
14/04/2024
¿Por Qué Ve Mis Historias Pero No Me Habla? La Verdad Que Te Estás Negando a Ver
Te voy a hablar claro.
Si estás aquí es porque subes una historia…
y lo primero que haces es revisar si la vio.
Y sí, la vio. Las ve todas.
No se pierde una.
Pero no te escribe.
Y tú, cada vez que ves su nombre ahí, sientes algo.
Una mezcla de esperanza, ansiedad y confusión.
Y hoy voy a romperte esa fantasía.
Porque no necesitas más teorías románticas.
Necesitas verdad.
Ver tus historias no significa que le importas.
Tu mente quiere creer que si te mira es porque todavía siente algo.
Pero escuchar esto te va a incomodar:
Mirar historias no requiere valentía.
No requiere interés real.
No requiere compromiso emocional.
Es un movimiento pasivo.
Es como pasar por la calle frente a una casa.
Eso no significa que quieras vivir ahí.
Muchas personas miran historias por costumbre, por ego, por control, por curiosidad o por puro aburrimiento.
Por eso vale la pena que te estés construyendo una película completa por ese simple gesto automático.
Eso no es amor. Eso es interpretación.
Cuando alguien quiere hablarte… te habla
No hay misterio aquí.
Cuando alguien quiere reconectar, no se queda en silencio.
Escribe, responde. Inicia conversación.
Busca excusas para hablarte.
El interés verdadero no es tímido, no es ambiguo, no es críptico.
El interés real es claro.
Si solo mira y no actúa, no está eligiéndote.
Y eso es lo que más duele.
Porque tú sigues ahí, emocionalmente disponible,
esperando una señal que valide que todavía significas algo.
Lo que te duele no su Instagram. No estás sufriendo por una historia.
Estás sufriendo porque no te elige.
Porque quisieras que hiciera algo más.
Porque una parte de ti todavía espera que vuelva.
Porque mirarlo en la lista de vistas te da una micro dosis de dopamina.
Te calma por segundos.
Pero luego vuelve el vacío.
Y te voy a decir algo fuerte:
Si una persona solo te mira pero no te habla, te está dejando en pausa.
Y tú estás aceptando ese lugar.
A veces mirar historias es una forma de mantener poder sobre ti.
Hay personas que no quieren volver… pero tampoco quieren que tú avances.
Entonces hacen lo mínimo para mantenerse presentes.
No porque quieran algo serio.
Sino porque no quieren perder totalmente el acceso emocional a ti.
Es una forma silenciosa de decir:
“Sigo aquí, pero no lo suficiente.”
Y mientras tú analizas cada historia, cada emoji, cada tiempo de vista…
Tu vida sigue en espera.
Y eso no es casualidad.
Es patrón.
La pregunta que deberías hacerte no es por qué mira, es por qué tú sigues pendiente.
¿Por qué sigues revisando quién vio tu historia?
¿Por qué subes cosas esperando reacción?
¿Por qué te duele que vea pero no actúe?
Porque cuando una persona está realmente en su poder…
No vive pendiente de una lista de vistas.
Está ocupada creciendo.
Sanando.
Viviendo.
No analizando migajas digitales.
Esto no es sobre él. Es sobre tu herida
Si esto te afecta tanto, no es por Instagram.
Es porque activa algo más profundo:
Miedo al abandono, necesidad de validación, deseo de ser elegid@.
Sensación de no ser suficiente.
Y mientras no trabajes eso…
Siempre vas a confundir atención con amor.
Siempre vas a interpretar señales mínimas como esperanza.
Siempre vas a quedarte atrapada en personas emocionalmente indisponibles.
Te voy a decir lo que nadie te dice:
Si una persona quiere estar contigo, no te mira desde lejos.
Te busca. Te enfrenta. Te habla. Te elige.
El resto son excusas que tu mente construye para no aceptar la realidad.
Y aceptar la realidad duele.
Pero te libera.
Ahora te hago una pregunta incómoda
¿Quieres que te mire…o quieres que te valore?
Porque no es lo mismo.
Que alguien vea tus historias es fácil.
Que alguien esté presente emocionalmente, es otra cosa.
Y tú no naciste para conformarte con presencia pasiva.
Naciste para ser elegida con claridad.
Si esta escena se repite en tu vida, no es casualidad
Tal vez no es solo esta persona.
Tal vez siempre te enganchas con:
Personas ambiguas.
Personas que no terminan de irse ni de quedarse.
Personas que dan lo mínimo.
Personas que activan tu ansiedad.
Y eso no se resuelve dejando de subir historias.
Se resuelve transformando tu patrón.
Eso es exactamente lo que trabajo en mi trilogía:
Harta de Mí Misma
Harta de la Soledad
Harta del Sin Sentido
No son libros para entretenerte.
Son libros para despertarte.
Para que dejes de perseguir señales digitales y empieces a recuperar tu poder emocional.
Para que no vuelvas a conformarte con alguien que solo te mira… pero no te elige.
Te lo voy a dejar claro:
Que vea tus historias no significa que te ame.
No significa que vaya a volver.
No significa que esté sufriendo por ti.
Significa que está viendo contenido.
Nada más.
Por eso, la verdadera pregunta es:
¿Hasta cuándo vas a seguir esperando que alguien haga lo que claramente no está dispuesto a hacer?
Porque el día que realmente trabajes tu autoestima…
No te va a importar quién mira.
Te va a importar quién actúa.
Y eso cambia todo.
Psicóloga del Amor
